
Por
Emilio D. Santos
El venezolano, Hugo Chávez,
agradeció hoy a los Mandatarios de México, Chile y Brasil por el apoyo
demostrado durante la renuncia o golpe
de estado, que se dio en Venezuela, en los últimos días. De seguro estos
mandatarios saben que efectivamente Chávez democráticamente gano las
elecciones de 1998, ya que el 56 por ciento de los votos lo favoreció como
triunfador haciéndolo titular del poder ejecutivo. Pero esa simple mayoría con
la que gano la presidencia, no le dio facultades sobre los otros poderes que en
vía de hecho usurpó.
Chávez actuando fuera de toda
democracia -aunque no lo quieran ver sus defensores- después de solo dos años
en el poder cumplió su capricho de reformar la Constitución a la medida de su
ambición y su visión retrograda; rebautizó su país como República
Bolivariana de Venezuela; y ya con eso convoco a nuevas elecciones en el marco
de la flamante Carta Magna que garantizaba su reelección y su
posición política mediante el uso de
grupos conocidos como "círculos
bolivarianos". Con esto Chávez
fue ratificado como Presidente al obtener el 59 por ciento de la votación, en
un impugnado proceso electoral.
Ante los ojos del mundo, la primera
elección de Chávez tuvo una naturaleza legal, eso no se puede negar. Pero
usurpar funciones y reelegirse gracias a esas acciones antidemocráticas es una
cosa muy distinta La legitimidad de
su existencia, no debe ser cuestionada por
el pecado original del pasado golpista del ex militar, sino simplemente por las
desviaciones autoritarias, represoras, ilegales y demagógicas de su Gobierno
que al parecer no quieren ver los mandatarios de México, Chile y Brasil
Chávez es un usurpador, un dictador
y por ende como todos los enemigos de la democracia es enemigo de la libertad de
expresión. ¿O no anunció,
durante una cadena de radio y televisión, que había suspendido la señal de
las televisoras Radio Caracas Televisión, Globovisión y Televen?
¿Es esto
democracia señores mandatarios de México, Chile y Brasil?
El presidente de la Sociedad Interamericana de
Prensa, Robert Cox, rechazó desde el primer momento la actitud intolerante y
beligerante de Chávez contra los periodistas y medios de comunicación, y
advirtió que cuando un gobierno no respeta la libertad de expresión “tarde o
temprano la democracia se transforma en dictadura y la vida totalitaria deja
espacios para la violencia”.
Debe responder Chávez por la muerte del fotógrafo
Jorge Tortoza del diario 2001, y las agresiones contra Luis Hernández de la
agencia Venpres y Jonathan Freitas del vespertino Tal Cual. Vean esto señores
mandatarios, para que en lugar de proteger al usurpador Chávez, se nos unan a
reconocer la valentía de los periodistas y medios de comunicación venezolanos
que no dejaron intimidarse por las agresiones continuas del gobierno de Chávez,
y que a pesar de las agresiones en su contra informaron
sin cortapisas para garantizar el derecho a la información de los ciudadanos,
sin lo cual no puede haber democracia.