¿Permanecemos tan libres como antes?

Por Emilio D. Santos

            La verdadera constitución de un país, emana de su independencia o de una revolución. Los motivos de la conspiración contra el opresor son elementos fundamentales, que debe considerarse para  interpretar el espíritu del contrato social emanado. También para entender o interpretar la constitución deben considerarse los pensamientos filosóficos que inspiraron la rebelión y por ende la redacción de los documentos emanados de la misma.

            La convención constituyente implica, si no la unanimidad por lo menos si la absoluta mayoría aunada en su caso a la conformidad de los opositores, que optan por constituirse en esa forma de gobierno, en lugar de seguir luchando.

            Pero estos principios fundamentales de una constitución, se destruyen bajo los mitos e ignorancia ciudadana fomentada por políticos demagogos. Los políticos en su perverso cinismo  por una parte presentan a los constituyentes o como individuos iluminados, casi  sobrenaturales, esto cuando la aplicación constitucional favorece sus intereses. Por el contrario, si el precepto constitucional que pretenden violar o modificar les estorba a sus fines, entonces los constituyentes y sus ideas se les considera ya obsoletos.

Los constituyentes, como victimas  del abuso de quienes los oprimían y plasmando las ideas que motivaron la insurrección, redactaron la constitución. Un elemento indispensable en una constitución es evitar el abuso del poder en contra de los individuos, sobre todo los que integran la minoría. No obstante los siglos que han pasado -hasta ahora-  el sistema de republica federal de estados libres y soberanos, ha sido el mejor.

El elemento de representación tanto de las mayorías (pueblo en general en el congreso) como de las diferentes minorías (estados en el senado), con una efectiva división de poderes, dan un equilibrio que debe impedir que una nueva mayoría atropelle a los demás.

En un sistema como el norteamericano incluso la elección presidencial se hace, no por el voto directo del ciudadano, sino por un denominado colegio electoral, conforme al cual la elección del presidente se hace con sumando los votos electorales ( según el numero de congresistas que tiene cada estado). Este sistema de elección presidencial, permite elegir a un presidente, aunque no obtenga la mayoría del voto popular. Como (afortunadamente) sucedió la elección pasada, cuando Bush (según se comprobó finalmente) gano legalmente la mayoría de los votos electorales, aunque Al Gore gano la mayoría del voto popular.

Lo lamentable no es que Gore haya mentido durante su campaña, afirmando que  él había inventado Internet (1). El problema es que la mayoría de los ignorantes norteamericanos creen dicho disparate y tolo lo que les gusta oír de los demagogos  como Gore o lo que leen en tabloides sensacionalistas. Por cierto salieron a relucir en Florida aun otros mas ignorantes, que pretendían cambiar su voto, pues no supieron llenar unas boletas electorales, aprobadas por ambos partidos.

En otros países como México, la constitución se ha  venido modificando -hasta antes de esta ultima elección presidencial- al capricho del presidente en turno. Se llego incluso a incluirse hasta los llamados senadores de partido, la más grande y estúpida contradicción que se puede aprobar en un sistema republicano federal. Posiblemente modificaciones como la reelección inmediata, pero limitada puede ser una conveniente reforma electoral. La constitución original que emano del triunfo sobre la opresión es el documento valido y esencial y desde luego puede cambiar o adecuarse a los tiempos, mas nunca en contradictorias a sus principios y fundamentos básicos.

Otros casos latinoamericanos de manejo demagógico de ciudadanos ignorantes, lo encontramos en los dictadores y usurpadores  Fidel Castro de Cuba y Hugo Chávez de Venezuela. Este par, efectúan cambios constitucionales, basados en un supuesto apoyo de la mayoría, que acarrean y  manipulan a su antojo. Difícilmente los ignorantes manipulados tienen idea de los que están apoyando, mucho menos tienen idea de opuesto y seria casi imposible pensar que pudieran razonar  las ventajas y desventajas de las opciones.

Dicen los demagogos, que el pueblo no se equivoca y que la voluntad general no puede errar. Estos es falso, si bien el pueblo no se corrompe para actuar en contra de si mismo,  si se le engaña. No acabaríamos de contar los numerosos casos de  quienes a llevado al poder y han cometido toda clase de abusos y atrocidades.

En una  democracia  la mayoría tiene la decisión, pero esa decisión debe ejercerse hasta que los puntos de vista de la oposición sean escuchados y tomados en cuenta. Si la mayoría esta decidiendo a ciegas, encadenada a los mitos y prejuicios que le inculcan los demagogos, esta no es una decisión libre.

Pero como se puede ejercer una voluntad libre si hay una ignorancia generalizada de los conceptos y relación entre gobierno y gobernado. El individuo es el que crea al estado, cada individuo nace libre y si es oprimido se revela y el conjunto de individuos que lucharon crea una nación. El gobierno existe porque el hombre lo crea y le da ciertos poderes y enumera ciertos derechos inalienables del individuo, conocidos como garantía individuales que el estado debe respetar.

Ejemplos de la ignorancia cívica, se escuchan en las noticias. Lincharon a unos maleantes, el pueblo tomo la justicia por su propia mano. Esta expresión  es una tontería, la justicia es del pueblo y emana de la voluntad del pueblo, y es quien la deposita para que la administre  el gobierno, organismos que en el caso seguramente no esta cumpliendo su cometido. Pero desafortunadamente existe la mentalidad ignorante y las noticias se difunden en ese sentido, como si el gobierno fuera absoluto e infalible, creado por algún designio mágico o divino como se creía hace siglos.

No es necesario buscar nuevas formas o formulas para mantener que el estado funcione y no se nos oprima. Hace siglos que sabemos como debe funcionar. La constitución debe darnos y garantizarnos como escribió, uno de los percusores de nuestros principios fundamentales, el gran filosofo Juan Jacobo Rousseau en El Contrato Social” Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por lo cual cada uno, uniéndose a todos no obedezca sino as mismo y permanezca tan libre como antes.”

Antiguamente los esclavos se liberaban rompiendo sus cadenas, pero solo su cuerpo estaba encadenado no su mente. Ahora la ignorancia mantiene encadenados a los pueblos  a la voluntad tanto de dictadores como de políticos demagogos y populistas. Los usurpadores modifican y alteran constituciones, con tal perversidad que convierten los derechos en delitos.

Hagámonos una pregunta ¿Permanecemos tan libres como antes? Si no es así, sé esta violando el pacto social, por lo que ya no existe el estado ni gobernantes  y cada uno de nosotros recobramos todos nuestros derechos naturales.

 

(1) Como este varios cartones  ridiculizaron la declaración que hizo Al Gore de que había inventado el Internet

http://www.macnelly.com/editorial_images/macnelly_edtoon032400.html