
Por
Emilio D. Santos
Refiriéndome a un pueblo oprimido que busca su liberación,
obligadamente viene a mi memoria la conocida frase celebre “Mas vale morir
de
pié, que vivir de rodillas”. Cuando el pueblo se libera del opresor, lleva al
poder -por las armas o por la vía electoral- a un nuevo mandatario. Este es el
depositario de la fe de su pueblo, que no debe traicionar gobernando de rodillas,
a un pueblo que tuvo el valor de levantarse.
En México indiscutiblemente
se dio un cambio positivo El pueblo puso su parte, pero el elegido tiene que
cumplir su cometido y tener el valor de convertir en hechos las palabras y
promesas electorales. Antes del cambio, los secretarios
de estado eran meros cortesanos pendientes de adivinar el pensamiento del
Señor presidente, con el riesgo de ser despedidos si osaban declarar algo que
no concordara con la mentalidad o el humor del titular del ejecutivo.
Afortunadamente esto ya
cambio, pero el cambio parece llegar al extremo contrario, donde los secretarios
de estado ya no son esos incondicionales cortesanos
frecuentemente regañados y despedidos. Parecen ahora señores feudales que
hacen y deshacen, e incuso públicamente se pelean entre ellos. Tal parece que
estos nuevos secretarios tienen al presidente como un monarca europeo, de estos
tiempos en que “reinan pero no gobiernan”.
Vicente Fox parece gobernar
de rodillas, no solo al parecer no controla a sus secretarios de estado, sino en
forma general parece que quiere quedar bien con todos, posiblemente en aras de
su popularidad. Esto me recuerda a un presidente municipal de una ciudad
fronteriza. En una ocasión se quejo un ganadero de que le habían dañado la
cerca y se le había escapado el ganado, a los que el presidente le dijo “Pos
si, tienes la razón”. Por otra parte el acusado dijo que se había quedado
con su vehículo descompuesto y se vio obligado a tomar los postes de la cerca
para hacer una fogata y calendar durante la noche a su familia, a lo que el
presidente dijo al acusado “Pos si, tienes la razón”. El secretario le
reclamó al presidente diciéndole,
discúlpeme pero como le da la razón
a ambos, se me hace que usted no sirve para gobernar, a lo que el presidente
contestó “Pos si, tienes la razón”.
No se puede quedar bien con
todos, mucho menos un gobernante. Se le eligió para hacer cumplir la ley, no
para negociar con ella, ni para que la utilicen sus subordinados para violar
derechos de los ciudadanos con practicas
de terrorismo fiscal.
No se puede gobernar de
rodillas, negociando la ley con
violentos chantajistas, en sacrificio de la seguridad no solo de pasajeros, sino
de quienes viven en las cercanías de un aeropuerto. Más ahora que aprendimos
después del 11 de septiembre los estragos que puede causar un avión comercial
en zonas densamente pobladas.
No se puede gobernar de rodillas, permitiendo que como una nuevo gran
inquisidor, se atropelle a los ciudadanos productivos, con el
SAT iniciales que más bien parecen
significar “Servicio de Atraco Terrorista”. El
terrorismo fiscal que muchos que lo sufren afirman que existe, pero la
autoridad lo niega no solo su existencia
sino incluso, niega haber escuchado la pregunta. El subsecretario de Ingresos, Rubén
Aguirre, al ser cuestionado sobre las supuestas auditorias que se llevan a cabo
contra destacados hombres de negocios. Dijo, "Yo no he escuchado a nadie
que hable de terrorismo fiscal".
Pero la realidad es que sí existe dicha represión fiscal, tanto con las
auditorias como por las acciones de la aduana mexicana en la que abundan
acciones subjetivas, ilegales y confiscatorias. Estas acciones violación
tratados y los
principios de libre comercio, que México predica sobre todos cuando los
presidentes buscaban para su
futuro, algún puesto en
organismos internacionales
Pero en la practica la aduana
viola los principios de libre comercio, disfraza permisos como padrones
sectoriales y embarga mercancía,
por apreciaciones subjetivas y caprichosas de precios, lo que constituye una violación a los tratados
internacionales de los que México es parte.
Pero esta acción, no es solo responsabilidad del ejecutivo, cuenta con
la anuencia del congreso. La Ley Aduanera determina en la fracción VI del
articulo 151, “Cuando el nombre o domicilio fiscal
del proveedor o importador, señalado en el pedimento o en la factura, sean
falsos o inexistentes o cuando en el domicilio fiscal señalado en dichos
documentos, no se pueda localizar al proveedor o la factura sea falsa.”
Lógicamente
si la factura es falsa por ende no puede representar el valor de la transacción
y procede
el rechazo del precio, en este caso no hay violación por parte del gobierno de
México. Ahora bien si se localiza o no al proveedor, es algo sumamente
subjetivo y aleatorio. Puede sancionarse a alguien por que el proveedor no haya
existido, más la determinación de un precio no puede
basarse en la capacidad o ineptitud de quien se le encomiende
localizar a una empresa o persona física o a la eventualidad de la
sociedad se haya disuelto o a que el individuo haya fallecido.
Aunque
el ultimo párrafo del citado articulo 151 de la ley indica que: “En los
casos a que se refieren las fracciones VI y VII se requerirá una orden emitida
por el administrador general o el administrador central de investigación
aduanera de la Administración General de Aduanas del Servicio de Administración
Tributaria, para que proceda el embargo precautorio durante el reconocimiento
aduanero, segundo reconocimiento o verificación de mercancías en transporte.”
La
autorización de funcionarios superiores, en nada le da valides en la pretendida
e ilegal acción
de embargar mercancías por rechazar subjetivamente su
precio. Esto podrá implicar que ya no se este merced -como en antaño-
de vistas omnipotentes y corruptos. Pero en nada le da valides que requieren de
un visto bueno de un funcionario superior, constituido en gran inquisidor.
No
se pretende evitar que México pueda fiscalizar y evitar la evasión fiscal.
Pero para esto cuenta con tratados bilaterales de cooperación fiscal y con las
facultades de verificación administrativa entre aduanas de acuerdo al TLCAN.
Posiblemente estos tratados, no permiten la violación de derechos de los
investigados por lo que el SAT prefiere acosar a los importadores
haciendo embargos,
en contra de los que por mala suerte o ineptitud, no puedo verificar los
precios o comunicarse con desaparecidos.
El
peligro no es tanto la similitud de los fiscalizadores de hoy con los
inquisidores del México Colonial. Lo preocupante es que el esquema actual es más
similar a una época
mas reciente y también con un cambio. Cuando Madero desarmó a las
tropas que lo llevaron a ocupar la presidencia que legalmente le correspondía,
cometió el error de
oponerse en manos de los mismo militares opresores y asesinos del pueblo,
quienes finalmente
también lo asesinaron junto al Vicepresidente Pino Suárez.
Fox
no esta en manos de un ejercito opresor, sino uno institucional que se ha
portado a la altura. Pero actualmente que son vital las finanzas publicas, ahí
no llega el cambio. Fox se puso en manos o más bien dejo a la hacienda
pública en las mismas manos de los verdugos de los gobiernos priistas,
que en su tiempo ejercieron el terrorismo fiscal incluso
para oprimir a la oposición que llevo a Fox al poder.
Para
que el cambio sea efectivo. Fox tiene que actuar con valentía
así como los ciudadanos tiene que actuar como ciudadanos no como súbditos
y deben comprender que no se resolverán los problemas por arte de magia, por un
simple cambio de partido en el poder. Sobretodo después de haber sufrido México
por más
de 70 años de despilfarro, ineficiencia y corrupción.
Según
la Biblia, cuando Moisés liberó a Israel de la esclavitud de Egipto, muchos se
quejaban de la comodidad que tenían con sus amos, no obstante que los azotaban
e incluso mataban
a sus primogénitos.
Los dejo Moisés un tiempo en lo que recibía las Tablas de la Ley y
extrañado a un amo a quien servir,
estaban ya adorando a un becerro de oro. A grandes males, grandes
remedios, Moisés ya no les dio gusto a todos, tomo la responsabilidad de su
liderazgo, no negocio sino que aplico la ley, y elimino la lastra que añoraban
la esclavitud y se quedo con los que buscaban ser una nación libre e
independiente.
Hay quines -como los Israelitas que no querían dejar de ser esclavos- añoran
su pasado de súbditos del presidencialismo omnipotente. Es tiempo de que Fox
realmente gobierne, que aplique la ley en forma general y así responda al
sacrificio de quienes por un esfuerzo de años lograron que se respetara el voto
que lo llevo al poder.