Bush
se reelige
Por
Ana
María Salazar
BUSH es reelecto como presidente de Estados Unidos". Los resultados
de las elecciones internas en las entidades de EU de esta semana nos llevan a
pensar que los titulares en el 2004 anunciarán la reelección del presidente
George Bush.
Seamos honestos, el éxito de los candidatos republicanos para Congreso,
Senado y gubernaturas sorprendió a los analistas (incluida su servidora) en
parte porque se asumían las tendencias históricas en Estados Unidos en donde
debido al desgaste de dos años que sufría el presidente en turno, su partido
inevitablemente perdía escaños en las elecciones internas. Además,
tradicionalmente el votante estadounidense siempre reflejaba una renuencia a
darle el control de las dos cámaras y la Presidencia a un mismo partido. No
quiero sugerir que mis amigos historiadores se van a quedar sin empleo, pero una
lección importante de los resultados electorales es que, como en otros ejemplos
en la coyuntura actual, las tendencias históricas dejan de tener utilidad para
pronosticar lo que sucede en EU.
El contundente ganador de las elecciones internas, por nocaut en el
primer round, fue Bush. Ahora que los republicanos controlan el Congreso y el
Senado, tendrá casi absoluta capacidad de traducir su visión política a
legislación concreta. Y aunque las cámaras siguen bastante divididas, ya que
no hay una gran diferencia en números entre legisladores de ambos partidos, el
liderazgo lo ejercerán los legisladores republicanos. Y esto permite que
controlen la agenda legislativa y la presidencia de las comisiones. Ahora las
decisiones de la Casa Blanca son como una locomotora sin frenos. Recordemos que
solamente hace un mes, los demócratas, que controlaban el Senado por un voto,
pudieron moderar lo que parecería ser una decisión inalterable de EU de
invadir a Irak, con o sin apoyo de la comunidad internacional. A partir de esta
semana, desde la perspectiva del Presidente y su equipo, ellos recibieron un
apoyo contundente del electorado para continuar con su estrategia del combate al
terrorismo, la decisión de invadir a Irak y el manejo de la recuperación económica.
A la luz de los resultados de los comicios estadounidenses, las
discusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak rápidamente se están
convirtiendo en un debate entre diplomáticos, estéril y sin importancia. Por
tanto, otro gran perdedor es la ONU, ya que estas elecciones reflejan el poco
apoyo que tiene esta institución en Estados Unidos. De hecho, durante las múltiples
giras del presidente en apoyo a los candidatos republicanos, Bush parecería que
estaba haciendo campaña específica en contra del Consejo de Seguridad,
acusando abiertamente a los que apoyan a esta institución de apátridas. El
mensaje tuvo beneplácito del electorado estadounidense.
Además de los demócratas, otro perdedor de las elecciones sería el
presidente Fox. Recordemos que en las últimas reuniones y conversaciones entre
los "amigos" Bush y Fox, parecería marcar más y más las diferencias
entre los mandatarios. Además de las discrepancias ante temas como el ataque a
Irak y la negociación de un acuerdo migratorio, existen otras diferencias
fundamentales: El apoyo interno hacia Bush continúa fortaleciéndose, mientras
que las encuestas y el apoyo político del presidente Fox continúa debilitándose.
El gobierno de México tiene que irse preparando ante la realidad de que no habrá
un Presidente demócrata en dos años con quién negociar y buscar, por ejemplo,
un acuerdo migratorio. El único interlocutor que tendrá el presidente Fox con
Estados Unidos por todo su sexenio será el presidente Bush. Ante esta realidad,
habría que reconsiderar si el marcar distancia con el presidente Bush fue un
tanto prematuro. Otro político con quien marcó distancia el presidente Fox fue
el gobernador de Texas, Rick Perry, quien resultó reelecto. Recordemos que hace
tres meses el presidente Fox canceló su visita a Texas, en protesta por la
ejecución de un mexicano condenado por asesinato. Existen varios temas de
frontera con Texas, pero también más de una docena de mexicanos que enfrentan
la pena de muerte en ese Estado fronterizo. ¿Cómo enfrentará esa colisión de
intereses el presidente Fox?
Existe la interrogante de si el electorado latino en Estados Unidos salió
ganando o perdiendo en estas contiendas intermedias. Claramente su voto se
reflejó en la reelección de los gobernadores de Nueva York y de la Florida. Lo
que refleja este apoyo es que el votante hispano toma decisiones electorales con
base en el candidato, sin importar el partido. Esto podría incrementar aún más
el interés de los políticos en el voto latino en Estados Unidos.
Lo que no es claro es si este interés se traducirá en políticas que se
reflejen en beneficios para los hispanos. Es importante subrayar que las
tendencias antiinmigrantes en Estados Unidos continúan fortaleciéndose. Botón
de ejemplo son los resultados de un referéndum en el estado de Colorado en
donde se aprobó un artículo que ordena que la Constitución estatal requiera
que a los niños se les eduque exclusivamente en el idioma inglés. Muchos
analistas interpretan este voto no como una preocupación por el bienestar de niños
migrantes, sino como un rechazo hacia ellos.
Un punto curioso e histórico de esta contienda electoral es que dos
pares de hermanos latinos salieron elegidos a la Cámara: Las hermanas Sánchez
de California y los hermanos Díaz-Ballard de Florida. ¿Serán estos hermanos
las nuevas dinastías de políticos latinos en Estados Unidos? Ya que estamos
hablando de hermanos, en este nuevo desorden mundial todo puede suceder. Ante la
popularidad de George W. Bush y la reelección de su hermano Jeb Bush como
gobernador de Florida, no es inimaginable pensar que pudiésemos tener una
dinastía presidencial de 16 años con la familia Bush: Ocho años de la
presidencia de George y otros ocho años de la presidencia de Jeb.
Ana María Salazar Snack Es académica del ITAM y Vicepresidenta de www.synthesisdigital.com.mx
Correo:salazaropina@aol.com

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