¿QUIÉNES
SON MAS ASESINOS?
Por Adolfo García Méndez
Si a un maniático
le da por matar gente ¿debemos cruzarnos de brazos y dejar que siga asesinando?
Sin lugar a dudas lo correcto es que sea ajusticiado, o encerrado para que no
asesine más. Pero si alguien lo esconde, lo protege y le permite seguir
asesinando, entonces ¿quien es mas asesino?
Se supone que el primer deber de un gobernante es librar a
su país de delincuentes: asesinos, secuestradores y terroristas. Sin embargo
estamos en presencia de gobiernos que no solo protegen a los terroristas, sino
que los hacen y los entrenan.
Estas personas tras estos gobiernos son los grandes malvados
y asesinos. Pero hay otras gentes que también los protegen y algunas veces
pasan desapercibidos. Nos referimos a quienes adquieren los medios de comunicación
y se amparan en la libertad de expresión para hacernos daño. Quizás muchos
ignoren que esta gente -que nos odia-
desde hace varios años vienen comprando y apoderándose (táctica muy
inteligente) de los medios de comunicación.
Parte de la estrategia consiste por un lado en repetir indefinidamente los temas
y las noticias que beneficien a ellos o
perjudiquen a los Estados Unidos o al resto del mundo libre; y en omitir los
temas y noticias que podrían beneficiarnos o perjudicarles.
Entrevistan casi exclusivamente aquellas personas o
“analistas” parcializados con ideas que desean sembrar en la opinión
pública. Por ejemplo, promocionan espacio a partidos y candidatos a
puestos públicos -incluyendo a la presidencia de los Estados Unidos o de otros
países- y por el otro lado tratan de destruir o deteriorar la
imagen de los candidatos no convenientes a sus intereses políticos, que por
regla general son los mejores, y más resueltos a defender nuestro sistema de
libertades.
Podríamos decir que desde hace algunos años se está
librando la tercera guerra mundial. Y si los países libres no toman medidas drásticas
para evitar que ellos sigan comprando y apoderándose de periódicos, revistas y
cadenas de radio y televisión a nivel mundial, de seguro la ganaran.
Por ello observamos las injustas criticas que le hacen
los Estados al querer hacer justicia al cobarde y monstruoso atentado criminal
del que fueron victimas, y en el cual perecieron miles de personas inocentes.
Son injustas porque no fue uno, sino varios los ultimátum dados al gobierno
asesino de Afganistán para que entregara a sus protegidos terroristas.
Los Estados Unidos y sus aliados fueron muy pacientes y
agotaron todos los recursos diplomáticos. Sin embargo, prefirieron seguir
protegiendo a sus iguales terroristas antes que entregarlos a la justicia. ¿Qué
clase de monstruos son que prefieren ver sufrir a su gente forzándola a
abandonar sus hogares y a refugiarse en otras tierras y presenciar la muerte de
muchos de los suyos, antes que entregar a un criminal? ¿Qué clase de personas
son que se esconden en iglesias y hospitales y se escudan con los enfermos? ¿Acaso
no se preocupo más el gobierno norteamericano y sus aliados eligiendo con
cuidados sus objetivos militares para evitar las muertes de civiles?
Sin embargo, es tal la manipulación de la información con
sus parcializados “analistas” que todavía no escuchamos decir la UNICA
VERDAD: que LOS UNICOS CULPABLES de los daños y de las muertes que
pudieren haber en suelo afgano son sus gobernantes o dictadores que prefieren
ver morir y sufrir a su propia gente antes que entregar a un extranjero y
degenerado terrorista.
Es tal la manipulación de algunos medios de comunicación señalando
todo el tiempo a los Estados Unidos como el responsable de las muertes de
civiles, que se “olvidan” de mencionar que se trata de una fuerza
multinacional apoyada por casi todos los gobiernos del mundo libre y venden una
serie de imágenes y documentales grabados cuya finalidad es hacer de los
terroristas unos héroes o unos mártires y de los norteamericanos unos malvados.
¿Qué más puede esto significar sino que estos medios están al servicio de
quienes patrocinan, financian y protegen a estos criminales? Por lo visto desean
que los norteamericanos y sus aliados abandonen lo comenzado, que dejen las
cosas como están y regresen a su país. Seria como decirles a los terroristas y
a sus patrocinadores: somos unos incapaces, no podemos hacer nada contra ustedes,
sigan con sus crímenes, y acaben con nosotros. Seria humillante, seria
desastroso, no solo para los norteamericanos, sin para todos los ciudadanos del
mundo libre que deseamos vivir en paz; que deseamos vivir tranquilos y libres
del terrorismo y del comunismo.
Estas personas tras estos medios con sus “expertos
analistas” protegen terroristas. Y al proteger a estos criminales ¿no son
estos precisamente los verdaderos asesinos? Por ello consideramos VITAL,
si deseamos conservar nuestros valores, la libertad y la democracia EVITAR A
TODA COSTA que los amigos de la esclavitud, en forma por demás silenciosa y con
dineros, la mayor parte, provenientes de países petroleros con gobiernos pro-comunistas,
sigan comprando y APODERÁNDOSE de los medios de comunicación así como de las
editoriales de libros en todo el mundo. Igualmente se debe castigar a los
responsables de una gran industria cinematográfica cuyo fin es precisamente
desmoralizar, deteriorar y corromper nuestra sociedad y los valores del mundo
libre. Estas películas y todo lo que sea nocivo a la sociedad, ya deberán
estar prohibidas. Pues no hay dudas que los grandes males que padecen los países
occidentales se le deben a esta gente (los comunistas) que no abandonan la
practica maquiavélica de fabricar y justificar todos los males (incluyendo el
terrorismo) con tal de conseguir sus fines: el dominio total del mundo.
Adolfo
García Méndez vive en Maracaibo, Venezuela
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