El Neo-Centralismo 

    Por Emilio D. Santos

En la Nueva España un diez por ciento de la población se componía de españoles quienes poseían casi toda la propiedad y riquezas del virreinato. Los restantes nueve de cada diez habitantes eran mestizos e indios.

Los conspiradores de Valladolid (hoy Morelia Michoacán), planeaban convocar un congreso que representara a todas las ciudades y villas del reino, que dictara leyes acomodadas a las circunstancias de cada región. Esto solo puede entenderse como soberanía regional y anti-centralismo. 

En su levantamiento, el padre Hidalgo, invocó la fidelidad a Fernando VII, rey católico español que había sido depuesto por las tropas Napoleón Bonaparte.  Sin embargo, una lucha por el poder entre la minoría española, requería de la mayoría de  la población compuesta de indios y mestizos.  La imagen de la Virgen de Guadalupe fue más convincente y efectiva que argumentar los motivos esenciales del levantamiento

Después de la independencia de España, la nueva nación sufrió  una larga lucha fratricida. Había que unir lo que se estaba desuniendo, lo que quedaba después de las repetidas separaciones de  las provincias que formaban la Nueva España.  Guatemala ya se había separado de México y el movimiento “ Chiapas Libre” exigía se revisara la anexión o separación de Chiapas a la nación mexicana. El sistema federal fue una necesidad. La Constitución Federal de 1824, sin ninguna alteración estuvo en vigor hasta finales de año 1835.

Antonio López de Santa Anna, regreso repentinamente de su hacienda en mayo de 1834, ocupó la presidencia disolvió el congreso y expulsó del país al Vicepresidente Gómez Farias. El usurpador Santa Anna dedicó el año de 1834 a preparar su dictadura centralista, para lo cual desarmó a las milicias cívicas y disolvió legislaturas, ocupando militarmente algunos estados.

Sin embargo Santa Anna no pudo someter a todo el país. Hubo varios pronunciamientos y movimientos pro-federalistas en contra del déspota Santa Anna, en Zacatecas, Guerrero, Michoacán, Yucatán y el entonces estado de  Coahuila y Texas. Estos movimientos en defensa de la constitución causaron la separación momentánea de Yucatán que entonces compendia Campeche Tabasco y Quilatan Roo. Estos provocaron también  la independencia de parte del entonces estado de Coahuila y Texas.

En el Álamo hondeaba una bandera, verde blanca y roja, pero en lugar del escudo estaba pintado 1824. Quienes murieron en El Álamo al enfrentarse a Santa Anna, murieron en defensa de la Constitución Federal de 1824. Murieron en defensa del derecho de los estados libres y soberanos, en defensa de la República Mexicana.

Entre quienes se opusieron a Santa Anna estaba Don Manuel Lorenzo Justiniano de Zavala, quien fue un afamado pensador y escritor. En  1807 Zavala  fundó  el primer periódico en su natal Yucatán. Primero por  la  pretensión de democratizar al gobierno español y posteriormente por su oposición al presidente Guerrero, su ideología lo envió en dos ocasiones a prisión. De 1814 a 1817 a  San Juan de Ulúa, y en 1829 a un arresto domiciliario.

Zavala fue uno de los 12 delegados, que redactaron la declaración de independencia del “Pueblo de Tejas” del 7 de noviembre de 1835, documento en el cual  manifestaron:

“Por cuanto el general Antonio López de Santa Ana, asociado con otros gefes militares han destruido por medio de la fuerza armada las Instituciones Federales de la Nación Mejicana, y disuelto el pacto social que existía entre el Pueblo de Tejas y las demás partes de la confederación Mejicana, el buen Pueblo de Tejas, usando de sus derechos naturales,  DECLARA SOLEMNEMENTE,  Primero. Que ha tomado las armas en defensa de sus derechos y libertades amenazados por los ataques del despotismo militar; y en defensa de los principios republicanos de la Constitución Federal de Méjico, sancionada en 1824.. . Quinto. Que se considera con derecho de separarse de la Unión Méjico durante la desorganización del Sistema Federal y el régimen del despotismo, y para organizar un gobierno independiente o adoptar aquellas medidas que sean adecuadas para proteger sus derechos y libertades; pero continuar  fiel al gobierno Mejicano en el caso de que la nación sea gobernada por la Constitución y las leyes que fueron formadas para el régimen de su asociación política.”

Desde luego había quienes estaban a favor del usurpador, quienes le llamaban su “Su Alteza Serenísima”. Dentro de la misma guerra civil en contra del usurpador centralista, se enfrentaron los hermanos Esparza. Lucharon entre sí, uno con el usurpador  Santa Anna y otro con los defensores del Álamo y de la Constitución Mexicana de 1824. Santa Anna accedió al pedido del sobreviviente de sepultar a su hermano, quien si bien pensaba diferente no dejaba de ser su sangre. Gregorio Esparza fue el único enemigo, al que autorizo Santa  Anna dar sepultura.

La historia de la nueva República de Texas, fue corta. Quienes defendieron la legalidad y la soberanía del estado con las armas, en el terreno democrático perdieron en una elección general por 4,254 votos contra 267, resultando la anexión a la Unión Americana en 1845. Después, dada la inmigración al nuevo estado, muchos de los que pelaron por la independencia de Texas, fueron traicionados al ser despojados sus viudas e hijos de sus tierras (Afortunadamente en la cortes se han venido resolviendo algunos casos a favor de los despojados).

Es muy diferente la verdad  -demostrable con documentos auténticos- a la historia oficial. La verdad no es lucrativa para producciones cinematográficas. La verdad mucho menos  es conveniente para políticos, que en la ignorancia popular encuentran campo fértil para exaltar sentimientos patrioteros, de complejos de agresiva superioridad o de fracasado revanchismo, respectivamente.

La historia oficial -de ambos países- cínica y cobardemente confunde y distorsiona la verdad,  simplificando como una lucha territorial, tanto la independencia de Texas de 1835 a 1836 como en la guerra de 1846 a 1848.  En ésta última el presidente demócrata James A Polck buscaba expandir su territorio y fortalecer a los esclavistas sureños  y Santa Anna consolidar su poder dictatorial, sobre un territorio mas compacto. Ambos mandatarios conspiraron criminalmente creando una guerra, que realmente no ganó ninguna de las partes, pues prácticamente fuera del Puerto de Veracruz y la Ciudad de México, la mayoría del territorio Mexicano no estaba bajo el control de los invasores.

Afortunadamente unos años después, los esclavistas sureños fueron derrotados, por el presidente republicano Abraham Lincoln, quien abolió la esclavitud y preservó el sistema federal en la Unión Americana. En México también, aunque en vía de hecho a existido el centralismo, finalmente a logrado sobrevivir cuando menos en teoría constitucional, el sistema republicano federal de estados libres y soberanos.

Así como en el siglo XIX Santa  Anna  llego del campo (de su Hacienda), en este siglo XXI  también del campo (de su rancho) llegó Vicente Fox. Pero Fox llego por la vía pacifica, por un  proceso legitimo electoral.

Fox, habiendo sido gobernador de un estado, donde seguramente vivió los atropellos de los regimenes centralistas, esperábamos de su  nuevo régimen más descentralización y respeto a la soberanía de los estados. Fox esta actuando contrario a lo que esperábamos, al fortalecer el centralismo.

Un ejemplo del  centralismo en la administración de Fox, se dio en el ridículo internacional que hizo con el fracaso del proyecto del aeropuerto de Texcoco, donde negocio la ley, atropellando la soberanía del Estado de México.

En otro ejemplo, la Secretaria de Hacienda esta exigiendo para algunos trámites como identificación, solo documentos de identificación federales, rechazando expresamente las licencias de conducir emitidas por los diferente gobiernos estatales.

Independientemente  a la violación al pacto federal, la Secretaria de Hacienda esta violando el derecho de petición, reconocido por Articulo Octavo Constitucional, al exigir que se identifique quien hace un trámite.

Prácticamente si se presenta una credencial federal (de elector o pasaporte) se acaba el problema, pues la mayoría de los ciudadanos tiene una de estas identificaciones. Pero lo fundamental no es que se tenga o no la identificación requerida, lo primordial es que la autoridad hacendaría esta violando la constitución federal al no darle valides a un documento expedido por un estado.  Al exigir, en vía de hecho que se tenga una identificación federal, viola adicionalmente la prohibición expresa del articulo Onceavo Constitucional.

El Articulo 121 de la Constitución Mexicana obliga a dar entera fe y crédito a los actos públicos de todos los estados, como es la expedición de una licencia de conducir.

De acuerdo a esto no se puede ser casado en una entidad federativa y ser soltero en otras, o tener un estado civil distinto en el extranjero. Esto seria un rompimiento del orden jurídico e internamente del sistema republicano federal.

La misma autoridad hacendaría, que viola  la constitución al no aceptar documentos oficiales estatales, opera bajo un centralismo excesivo. Sólo en la capital se puede autorizar la importación de donaciones a organismos de beneficencia privada. Únicamente dos altos funcionarios aduanales en Distrito Federal pueden ordenar en ciertos caos el embargo aduanal de mercancías.

            Los regimenes anteriores a Fox, fueron debilitando paulatinamente el centralismo y otorgando migajas de soberanía a los estados. Esto finalmente contribuyó a el cambio que se dio en la presidencia, que hoy ocupa Fox. Lo menos que conviene es que después del cambio de régimen, Fox retroceda estableciendo un  Neo-centralismo.

            El cambio únicamente se ha visto del absolutismo presidencial a un poder compartido entre  los poderes federales, pero nada de descentralización, nada de autonomía estatal.

El poder central, ahora dividido, sigue emanando del centro. Esto no es nuevo, en la Colonia junto al  Virrey el poder lo compartía  El Santo Oficio de la Inquisición, En el régimen del dictador Santa Anna con El Supremo Poder Conservador, Madero con el ejercito federal porfirista. Ahora Fox se ata al arrogante terrorismo fiscal del pasado, que deprimía a quienes apoyaban periodística o financieramente a la oposición, como recurso  previo a la ejecución del verdugo de Bucareli.

            El Virrey José de Iturrigaray aumentaba contribuciones y trataba de resolver conflictos negociando el orden jurídico, hasta que el desbordamiento de las pasiones de ambos bandos, culminaron cuando una turba entró a su  palacio y lo sorprendió durmiendo en su cama. El virrey fue llevado a la Inquisición acusado de haber intentado quemar el Templo de la Imagen de Guadalupe. Madero fue asesinado por el ejercito opresor del régimen anterior que no se atrevió a cambiar. Ahora Fox, conserva a los opresores fiscales del pasado. El Secretario de Hacienda, exige públicamente una reforma fiscal, amenazando al congreso de sufrir una crisis similar a la de Argentina, si no atienden sus proyectos impositivos.

            El sueño de los conspiradores de Valladolid, de quienes lucharon contra Santa Anna y tal vez de muchos de los que llevaron a Fox al poder, es un verdadero cambio en que participen todos los integrantes de la república. Sí, se requiere una reforma fiscal, pero que la reforma sea para los estados, no para seguirla utilizando por el centro como presión política, ni como un cambio más hacia un Neo-centralismo. En otras repúblicas federales el impuesto sobre ventas, similar al IVA, es estatal. Sr. Presidente Vicente Fox, ¿Porque no en México? ¿Sería demasiado el cambio?

 

Ref: 

State Library & Archives Commission http://www.tsl.state.tx.us/treasures/republic/index.html

Constitutucion de 1824

 

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