REFLEXIONES LIBERTARIAS
TIEMPOS
FUTUROS SERAN MEJORES
Día
de acción de Gracias
Por Ricardo Valenzuela
En unas semanas el legendario Editor del Wall Street Journal Robert
Bartley se retira después de haber ocupado tan importante posición durante los
últimos 30 años. Desde el inicio de su comisión este hombre se convirtió en
una leyenda que fue creciendo hasta adquirir tintes mitológicos, y desde su
tribuna inició un importante movimiento intelectual predicando sus ideas
liberales y su filosofía Suppy Side que dejan profunda huella.
Hace unos días los directivos del diario despidieron a su viejo editor
con un emotivo evento en el cual se dio cita la crema nata del mundo de
los negocios y la política. Pero Bartley se robó la noche con una brillante
pieza de oratoria, la cual se convirtió en un documento histórico al hacer un
resumen de los eventos mas importantes que han afectado al mundo durante esas
tres décadas de su tenor, en una de las posiciones más importantes del mundo
de la comunicación.
Su mensaje abrió el apetito de los concurrentes al iniciar afirmando lo
difícil de los tiempos que estamos viviendo, para luego de forma genial cambiar
el canal e iniciar una comparación con los que a él lo habían recibido en
1972, pero mas impresionante, el camino recorrido en esos años y su impacto en
el cincelado del presente que vivimos y la forma que sus editoriales
participaron en la obra.
Me parece interesante el sumarnos al análisis de esta brillante mente
incluyendo a nuestro país en esta yunta, y así tener un amplio panorama que
nos pueda dar pistas del porque se nos considera a estas dos naciones:
“Vecinos tan distantes.”
Al tomar Bartley la batuta de esta orquesta editorial, EU se encontraba
ya en el centro de una grave crisis económica, social y moral; la política
le pisaba los talones. El país estaba sumergido en una impopular guerra en Viet
Nam que desangraba a sus jóvenes, sus arcas y enfrentaba violentamente a sus
ciudadanos. Nixon estaba a punto de tomar la decisión que destruiría los
acuerdos de Bretón Woods para enviar al mundo entero en una espiral de
inflaciones con recesiones.
Por el contrario en México Echeverría iniciaba el segundo año de su
mandato de un país que recibiera con una admirable estabilidad financiera: La
economía en 1968 había crecido a un increíble 8%; la inflación en 1969 había
sido menor al 1%; la deuda publica y privada del gobierno era insignificante. México
portaba ya el escenario ideal para dar el siguiente paso en dirección del mundo
desarrollado que tanto lo había evadido; ese mundo de prosperidad que solo
construyen la democracia plena y los mercados libres.
La década de los 70 para los EU sería el paso acelerado de un
interminable y doloroso calvario. Nixon sería vergonzosamente expulsado de la
Casa Blanca después de que desesperado gritando “ahora todos somos
Keynesianos,” estableciera controles de precios y salarios y sobre todo,
cuando e descubrieran su red de espionaje en Watergate. El ejército más
poderoso del mundo regresaba de Asia derrotado; los problemas sociales y
raciales arreciarían después del asesinato de Martin Luther King; el país se
hundiría luego en la Malasie de Carter.
En México los 70s se convertirían en la base del nuevo edificio para
sustentar la docena trágica que hipotecara el país a las futuras generaciones.
Cuando en 1982 López Portillo con descaro y cinismo llorando gritaba: “Nos
saquearon pero ya no nos volverán a saquear;” en los EU un vigorizado Ronald
Reagan gritaba: “Es tiempo de nuevamente soñar y hacer de nuestros sueños
realidades,” cuando iniciaba una de las transformaciones mas dramáticas de la
historia americana.
A partir de esos momentos nuestras veredas y destinos se apartan. Reagan
con firmeza activaba el freno de mano a una economía completamente desbocada
hacia el precipicio. En México la tibieza de Miguel de la Madrid nos sumergía
en la vorágine de ese ciclo fatal; inflaciones—devaluaciones. Art Laffer con
su curva sorprendía al mundo demostrando cómo recortes de impuestos provocan más
ingresos y separando las políticas monetarias y fiscales, se vencía la
stagflación. México penetraba aun más las negras profundidades del océano
del sosiego y desesperación de las naciones en quiebra.
Los años 90 encuentran a los dos países estrenando jóvenes presidentes.
Pero a diferencia de Zedillo, Clinton heredaba una economía que emergía
rugiente luego de una leve recesión arrojando un crecimiento de casi un 6%
durante el último trimestre de la administración de Bush I.
Bartley hace luego una fuerte critica del Presidente Clinton a quien
compara con Nixon; ambos mentirosos. “La promiscuidad e irresponsabilidad que
dibujó a Clinton en sus aventuras sexuales, las demostró igual en su política
exterior por lo cual ahora estamos pagando” afirma Bartley. En esta parte tan
emotiva de su mensaje subraya con franqueza impresionante la importancia del carácter
de los líderes. Expone luego cómo las grietas de carácter de Kennedy llevaron
a los EU a promover el asesinato de Ngo Dinh en Viet Nam para dar inicio a ese
infierno.
En México a Zedillo le explotaba una de las crisis económicas mas
graves de la historia iniciada servida y producto del saboteo activado
durante ese año de 1994. El novel presidente luego de sacudirse los escombros
del terremoto que lo había arropado, se incorpora para convertirse en el mejor
Secretario de Hacienda que el país haya tenido, y emergiendo como un gran
liberal utiliza los 6 años de su mandato para enderezar el barco y entregarlo a
un Capitán de otra armada, quien ahora no sabe hacia donde apuntar la proa.
“No seamos cautivos de la nostalgia pensando los tiempos pasados fueron
mejores” cierra Bartley. En 1972 los problemas eran peores. EU sobrevivió
malasie, Stagflación, Watergate, Viet Nam, la Opep. La Unión Soviética se
derrumbó; la democracia se expande a lugares que nos parecía imposible. El
modelo de mercados libres se identifica ante los países racionales como única
ruta hacia la prosperidad.
Con una economía de 11 Trillones de dólares, los problemas actuales son
sólo pequeños baches. Termina: “He aprendido en estos 30 años que en la
sociedad finalmente la racionalidad gana, el progreso llega y los problemas
tienen soluciones. Pero sucede sólo cuando la sociedad incorpora el credo de
nuestros editoriales; mercados libres y gente libre. Solamente en esa clase de
sociedad el optimismo paga.”
El mundo ya no se divide entre Capitalismo y Comunismo; oriente y
occidente; ahora se divide entre los que han aprendido de estos últimos 30 años
y los añorantes del pasado. En el primer grupo están los Tony Blairs, Bushes,
Putines, los Felipe González. En el otro los Chávez y demás gorilas que de
nuevo se apoderan de América Latina. Para el primero; El futuro les sonríe y
sin duda será mejor. El día de hoy los americanos van a dar gracias por lo
recibido, pero van ansiosos a encontrar su futuro.
Ricardo Valenzuela chero@mindspring.com
www.alianzaliberal.org
www.lasalida.org

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