
Por
Emilio D. Santos
Siempre se dice, la historia se repite y en efecto se repite. El problema
es mas bien poder ver esa historia en los acontecimientos actuales. La percepción
que nos da el conocimiento de la historia y el sentido común nos permitirá
tomar las decisiones mas adecuadas.
En Estados Unidos estamos en guerra y esto nos guste o no, nos afectara a
todos sobre todo nuestros vecinos y socios comerciales. “El enemigo de mi
enemigo es mi amigo”, esto paradójicamente opero cuando los Soviéticos
invadieron Afganistán nuestro aliado contra los Rusos es ahora el principal
sospechoso de los ataques terroristas a las Torres Gemelas y el Pentágono.
Para combatir la expansión
Soviética en el área, Osama bin Laden aceptaba
el dinero del que llama El Gran Satán y ahora criminalmente combate. Finalmente
los Soviéticos cansados de la barbarie y tenacidad de la resistencia,
decidieron retirarse. El análisis del retiro Soviético, implicara asumir que
si se invade Afganistán la guerra será larga, sangrienta y desde luego no
limitada al territorio de esta nación.
El petróleo aun es básico para una enfrentamiento bélico y para México
representara un aumento de sus ingresos, pues sin duda suministrara el vital
combustible a los Estados Unidos y desde luego aumentara su ingreso por
barril, por el eminente aumento al precio mundial que rige este energético.
Pero tenemos que entender que no importa si México vende mas caro su petróleo
o si lo regala, El petróleo es un blanco estratégico para el enemigo. Así
como se recordó el sorpresivo ataque Japonés a la base de Pearl Harbor durante
la Segunda Guerra Mundial, por lo que habrá que recordar el hundimiento de los
buques tanque mexicanos “El Faja de Oro y “El Potrero del Llano” que causo
la declaración de Guerra de México a las Potencias del Eje.
Huelga decir que quienes perpretaron el ataque terrorista del pasado 11
de septiembre en nada influye el numero de victimas, su nacionalidad, su religión
o manera de pensar. Mucho menos les importara a estos que algunos mexicanos se
opongan a la sensata decisión del presidente Fox o cuantos se manifiesten
frente a la embajada Norteamericana. No por repudio a la barbarie cometida por
los terroristas, sino por interés comercial y su propia seguridad nacional
tanto Canadá como México deben estar del lado de su vecino.
Debemos entender y enfrentar la realidad y la seriedad de la situación,
estamos todos en América del Norte en Guerra.
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